ZOOTERAPIA

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"Amigos Especiales"

Causa tan noble como nuestros perros fue la que al finalizar el año 2004 llegaría a mi la propuesta de un grupo de sociólogos amigos, me pareció demasiado obsequio que tres de mis perros fueran los protagonistas de esta historia que hoy es realidad, el solo hecho de colaborar brindándonos el bienestar mutuo que causa sentirse felizmente útil, honestamente me considero una elegida, pues no dejaré jamás de agradecer el haberlos conocido y compartir con ustedes Emilie, Bruno, Pool, Pierre y Monique, su natural esencia.

Los encuentros fueron llevados aquí en casa y a modo casero, ambulatorio y muy informal de adaptación, ya que mis dogos no fueron desde cachorros preparados para esta función. Asimismo la respuesta ha sido altamente gratificante para el grupo, contemplé día a día el inmenso caudal de amor y entrega incondicional de estos "Amigos Especiales" por su alto valor espiritual.

Infinitas gracias Amigos por permitirme haberlos compartido ...

Viviana....

Zooterapia

"Animales que ayudan a curar"

Se trata de perros que llevan una crianza y una vida diferente, delfines y todo animal domesticado que se puedan imaginar.

El simple contacto con un animalito, acariciarlo, darle de comer, hablarle, da una sensación de placer, tranquilidad y regocijo que ayuda a terapias y tratamientos para personas con capacidades diferentes.
Mundialmente existen programas donde se utilizan perros con pacientes internados o ambulatorios, estos aumentan los niveles de autoestima lo cual colabora en la recuperación de los mismos.


¿CUÁL ES EL SECRETO?

Los animales, en especial los perros, por instinto, reconfortan personas enfermas y estimulan en el caso de niños con trastornos emocionales y/o físicos.
En California, en un centro de atención de pacientes HIV, se sumo a la terapia sus mascotas, dándoles a estas personas otra razón para luchar contra esta enfermedad.
La utilización del perro específicamente, esta fundamentada porque es alguien con quien vivir, alguien a quien poder cuidar, alguien que no cuestiona, que no condena, que únicamente "Ama ", nos saca de la monotonía y de la soledad.
En el caso de los niños autistas, movilizan al niño de tal forma que a través de la estimulación por medio del juego, el movimiento permanente, los lengüetazos, la utilización de juguetes con sonido por parte de los perros, sacan al niño del ensimismamiento y estimula la sociabilidad, y la conciencia del otro.
En niños con trastornos no tan profundos, (ej: trastornos de aprendizaje y conducta) incentiva el concepto del otro, de grupo, dado que cada niño trabaja con un solo perro, incluyéndolo este al resto. Esto es, el perro hace incluir, por su concepto de jauría, al niño al resto del grupo.
Además contribuye al desarrollo de sus habilidades sociales y del sentido de responsabilidad. Esto se lleva a cabo por la secuencia de trabajo donde el niño desde que llega a la sesión pasa desde el juego a la responsabilidad de su mascota a cargo.
Según Sheldreke "Los perros nunca mienten acerca del amor".
Durante el tratamiento, cuanto más fuerte sea el lazo con el perro, mayores y más rápidos son los resultados positivos del mismo.
Estos fieles amigos y "Coterapeutas Naturales", trabajan junto a niños con diferentes patologías.
Siempre alegres y dispuestos a todo y a todos, desarrollan su día de trabajo sin presentar oposición y respondiendo siempre con afecto.
Básicamente y resumiendo, el tratamiento se basa en el juego y el afecto entre el niño y el perro. Se trata de estimular a los niños a arrojar diferentes juguetes con sonido, a los cual el perro no solo los hace sonar hasta devolverlo, estimulando el sentimiento del otro y del dar y recibir. Se lleva a cabo caminatas, donde cada niño, camine o use muletas o silla de ruedas, tomados de la correa con el perro a su lado, así estimular la motricidad.


HACIA UNA ANTIGUA-MODERNA TERAPIA

...."El hombre tiene un gran poder de habla, pero la mayor parte de lo que dice es vano y engañoso. Los animales apenas pueden hablar, pero lo poco que dicen es útil y veraz; y es mejor una cosa pequeña y cierta que una gran falsedad."....
Leonardo Da Vinci- 1500
La medicina no reconoce que los perros puedan tener un poder curativo, pero han podido incluirlos en la práctica de este tipo de abordaje terapéutico a través de los programas de animales de compañía en función terapéutica a cargo de voluntarios.

Las visitas de enfermos o ancianos acompañados por animales tienen una influencia reconfortable en los mismos pues tienen como característica sacar del ensimismamiento.
Asimismo los animales muestran una notable sensibilidad a las necesidades y la condición de determinadas personas en particular.

Los perros son sumamente perceptivos de las necesidades de los pacientes.
Ya Sigmund Freud tenia como asistente en sus terapias una perra Chow Chow, que no era un simple adorno, sino que era parte del proceso de la cura con animales de compañía, como él lo llamaba.
Esta perra se sentaba tranquilamente a los pies del diván durante la sesión psicoanalítica, por momentos tomaba intervención en la terapia.

También es sabido que a menudo las personas hablan a sus animales y a veces se confiesan con ellos de una manera regular.
Los perros específicamente, incrementan la autoestima y provocan en sus amos sentimientos de bienestar dado que " encarnan condiciones básicas de coherencia, empatía y mirada incondicionalmente positiva", las cuales son condiciones necesarias de cualquier terapeuta.
En este tipo de técnica se aprovecha la necesidad de contacto y de ser amados que tienen los animales. Quizás la mayor ventaja de estos seres sea la capacidad inmensa que tienen de amar en forma incondicional.
O quizás sea esta una óptica particular de humanización de la conducta de estos perros.
Durante toda nuestra vida hemos visto a perros especializados en detectar droga, encontrar personas enterradas en catástrofes, y sin ir muy lejos los perros héroes en el atentado de las torres gemelas y del Pentágono, además, perros actores, perros de defensa. Estos están presentes a lo largo de toda nuestra vida, lamentablemente no ocurre lo mismo con los perros destinados a la tarea terapéutica.

Los perros al igual que otros animales, como el gato y el caballo, realizan desde hace muchos años una labor sanitaria muy importante, y no me refiero al trabajo como lazarillo, ni a los que ayudan a enfermos de Parkinson, sirviéndoles de apoyo físico cuando pierden el equilibrio, sino me refiero a todos esos perros destinados a colaborar en terapias que mejoran las condiciones motrices y/o psicológicas de personas discapacitadas o inadaptadas socialmente.
Estos perros casi figuran en el anonimato, y día tras día entregan todo su afecto a niños con parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo y otros tipos de patologías, ya sea internadas o en condiciones ambulatorias.

Estos personajes con todo su esfuerzo logran arrancar una mirada, una sonrisa a niños y adultos en diálisis, con esmero y delicadeza, que a veces el mismo profesional tratante no tiene. Apoyan sus cabezas sobre el regazo del paciente esperando una caricia e intercambiar una mirada. Es un contacto casi mágico.
Estos perros tienen como único adiestramiento, obediencia básica, enseñarles juegos específicos, acompañar, escuchar , dar cariño y no pedir nada a cambio.
Estos perros se adiestran desde pequeños, a partir de los 3 meses, a disfrutar de la compañía humana, a estar pendientes de con quien están jugando, a quien acompañan, y se notan resultados realmente sorprendentes.

En el mundo de las patologías diversas, de las discapacidades diversas cada una se presenta diferente en cada individuo, se expresan diferente, estos perros se adaptan y saben, una vez adiestrados, manejarse como él mas avezado de los terapeutas.
Esta forma de terapia no se hace improvisadamente, requieren de todo un trabajo y una preparación minuciosa, tanto por parte de los perros como de los terapeutas a cargo.
Algunos pacientes necesitan potenciar ciertas conductas, otras pueden necesitar mayor estimulación física y otras una combinación de ellas.
Es sabido que la presencia de un perro con ancianos ayuda a controlar la tensión arterial, mejora la depresión y la angustia y disminuye las posibilidades de riesgos coronarios.
Pero el empleo de perros terapéuticos no solo se utilizan en discapacidades sino en centros penitenciarios donde su atención y cuidado resulta muy positivo en la labor de reeducación social de los internos.

"Beneficios que puede aportar un perro"

Acompañamiento
Apoyo afectivo
Mejora de la socialización
Apoyo emocional
Estimula la comunicación
Mejora el estado psicosocial


¿CÓMO SELECCIONAR UN PERRO?

Los perros al igual que las personas cada uno, a pesar de pertenecer a una misma raza, tienen su propio carácter y personalidad, por lo tanto debemos seleccionar el ejemplar adecuado para cada caso, asegurándose su inclusión en el grupo de trabajo.
Una de las formas de elección del cachorro es el Test de Campbell, donde se evalua, entre otras cosas:

Atracción social
Seguir al amo
Dominación social
Dignidad
Sensibilidad sonora
Sensibilidad visual

A través de esta técnica, la cual se aplica a partir de los dos meses se infiere si el cachorro va a tener un carácter dominante, equilibrado, sumiso, independiente, etc.
Son recomendables, dado los resultados obtenidos al "Labrador y Golden Retriever." Porque?
Estos perros nacieron como perros de caza y su temperamento responde a este fin, pero su versatilidad lo hace adecuado para la Zooterapia.
Son perros de estructura fuerte, ágiles y activos y por sobre todo de muy buen carácter. Inteligentes y entusiastas frente a las consignas.
Aprenden con facilidad. Tienen muy buen carácter, muy sociable.
Su posición paciente y amable con los niños, lo convierte en un perro seguro y confiable para este trabajo.
Además se rescata de su característica de necesitar mucho ejercicio, convirtiéndolo en un perro incansable para trabajar con diferentes grupos de pacientes.
Aunque se recomienden estas razas, estas no son las únicas, aunque pueden ser las mas adecuadas.


¿CÓMO SE DESARROLLA LA TERAPIA?

Se trasladan los perros al lugar de trabajo,. antes que lleguen los pacientes, se los lleva a caminar practicando unos minutos de obediencia básica, lo cual beneficia el trabajo de el día.
Luego se colocan los elementos de juego en la pista de trabajo o en la sala, depende de las condiciones climáticas.
El cajón de juegos es lo ultimo en colocar en el centro del espacio a trabajar.
Llegan los pacientes, los 7 perros van a recibir a los mismos a los vehículos o bien a la entrada del lugar, los saludan y automáticamente se dirigen acompañando a los niños a la pista de trabajo.
En el caso de niños autistas, los perros, van solos a buscar los juguetes al cajón y se los llevan a los pacientes.
De lo contrario, y esto se convierte en una escena hermosa, tanto paciente como mascota, están sumergidos en dicho cajón con juegos eligiendo a dúo con que elemento jugar.
Luego, continua una segunda etapa donde se coloca la correa a los perros y cada paciente con su perro, comienza una caminata grupal.

Esto se lleva a cabo con todo tipo de patologías, caminen por su cuenta o no.
Al regreso , le dan de tomar agua a los perros, y nos sentamos en el pasto a llevar a cabo una tarea de estimulación pasiva. Los perros permanecen permanentemente al lado del paciente,
Por ultimo cada uno cepilla al perro con el que trabajo y jugó, esto tiene una función de cariño desde el perro, y estimulación motriz y afecto hacia el niño. Reforzando el vinculo con el otro, como así también la necesidad de cuidado.
Por ultimo, y esto se repite con cada grupo, el perro acompaña al paciente hacia el vehículo o entrada.
Se trata de llevar adelante un trabajo tranquilo , cíclico y programado de estimulación, y son los perros los que encuentran el camino de cómo llevarlo a cabo.


"ANÉCDOTAS QUE EJEMPLIFICAN"

María es una niña cuadripléjica con rasgos autistas, juega con Mora, una Golden. Al principio la niña no podía estirar ni movilizar su agarrotada mano y pie. En sus juegos con Mora, y a través de los lengüetazas permanentes que esta le disponía tanto en la mano como en los pies, ya que María, se sacaba permanentemente los zapatos y la perra le sacaba las medias. Con el tiempo se logro que la niña comience a sujetar objetos con su mano ya no tan agarrotada, sino más distendida además de aumentar la capacidad y los tiempos de atención.
Karina, una joven muy introvertida de 16 años, cuyo diagnóstico de derivación era psicosis, no hablaba y se alejaba siempre del grupo.
Delfina una de las labradoras, la iba a buscar y la traía al grupo, tomándola la mano suavemente con su boca. Cada vez que la mirada de Karina se fijaba en algún punto, Delfina le llenaba la cara de lengüetazas o comenzaba a oprimirle la mano sin lastimar.
En las caminatas notamos que Karina comenzaba a hablar muy bajito con Delfina, contándole cosas. Estos nos permitió acercarnos a la joven y poder basar el tratamiento en las cosas que le contaba a la perra.
Como conclusión: hay cosas que solo en el corazón de un niño y un perro se pueden comprender y que frente a la mirada de un adulto, que a perdido la capacidad de juego, no pasan mas que por un simple juego.
Quizás el secreto sea ese. Los adultos deberíamos volver a jugar mas con nuestras mascotas para que ellas nos devuelvan el secreto de tomarnos un tiempo, para disfrutar del viento, del sol y de la buena compañía y recordarnos...que vale mas una buena caricia, una buena lengüetada que mil palabras...

http://www.fundaciongenesygentes.es/noticias/index.html


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